Hubo una vez una diosa, MALAKA, la Reina, que miraba la ciudad desde la alcazaba, donde estaba su templo. Una diosa que según muchos investigadores le dio el nombre a nuestra ciudad: MALAKA.
Desde ese momento han pasado casi tres mil años. Un recorrido por la urbe que nos vio nacer nos muestra algunas de estas imágenes y fotografías.
EL MUSEO DE LOS CHIRIMBOLOS A la vuelta de la esquina, las chicharras esperaban a que subiera la temperatura para cantar sus nuevas canciones, pero Guille no podría escucharlas. A esa hora estaría muy ocupado. ¡Musical, muy musical!
La nieve es a la Navidad como el rojo al amor. Esta subjetividad es la que me impulsa a crear un muñeco de nieve en clave de rojos. Un muñeco atento, paciente, permisivo, un muñeco que aun estando a la intemperie mira la vida, reflejada en sus ojos, y que es la que le transmite esa paz que como una gioconda le hace expresar un halo de sonrisa.
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